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Publishers Newswire Announced Today its Latest List of Books to Bookmark, for Q4/2008
REDONDO BEACH, Calif. -- Publishers Newswire, an online resource for small publishers, as well as lesser known and first-time book authors, has announced its latest quarterly 'Books to Bookmark' list, for Q4/2008. This list is a round-up of new and interesting books which are often missed due to not originating from big name authors, or major New York book publishing houses.

Book, 'Letters From Heroes', captures triumphs of the men and women who served in World War I and II
GILROY, Calif. -- The hardships, struggles, hopes and triumphs of the men and women who served in World War I and World War II is wonderfully captured in 'Letters From Heroes' (ISBN: 978-1-58909-570-0), by Edward T. Cook, a new book just published by Bookstand Publishing. This poignant collection of real letters from real servicemen allow the reader to see things through the eyes of these soldiers and understand their thoughts about war, training, sickness, the enemy and even their food.

In New Book, Mystery of the 6,000 Year Old Science and Art of Astrology Has Been Solved
SAN FRANCISCO, Calif. -- Author of the new book, ASTROMASKS (ISBN: 978-0-615-23386-4), Vijay Rishii Ph.D., announced today that his book reveals the secret code behind the ancient and controversial science of astrology. The author decodes astrology using a new concept of complementary pairs, and gives new meanings to the zodiac signs and their real connection to humans on earth, which has never been done before in the entire history of astrology.

Romance de lobos, comedia barbara - Ramon del Valle Inclan

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BENITA LA COSTURERA

iMire que es de judios lo que hicieron con Dona Sabelita! iDe la misma
cabecera de la difunta la echaron a la calle arrastrandola por los
cabellos! iY con que palabras, Madre de Dios! iNi siquiera la dejaron
abrir el arca de su ropa para ponerse una panoleta de luto! iComo no se
hallo nada en la casona, sospechaban que la ahijada tuviese escondido
dinero y alhajas!....

DONA MONCHA

No se hallo nada, porque ellos ya se lo habian repartido todo antes de
morir su madre.

BENITA LA COSTURERA

iY sin venir el Senor Don Juan Manuel! Dicen que los hijos juraban
contra el capellan, porque hubo de mandarle un aviso. ?Verdad que
parece mentira, Dona Monchina?

DONA MONCHA

A mi, todo cuanto se diga de esos malvados, me parece verdad.

BENITA LA COSTURERA

iJesus, que Caines!


_Benita la costurera moja una toalla en la jofaina que trajo llena de
agua caliente, y comienza a lavar el rostro de la muerta. Entre los
labios azulencos renace siempre una saliva ensangretada, bajo la toalla
con que los refriegan aquellas manos irreverentes, picoteadas de la
aguja, y la cabeza livida rueda en el hoyo de la almohada_.

BENITA LA COSTURERA

Ya empieza a hincharse... ?Dona Moncha, no tiene un panuelo que le
atemos a la cara para sujetarle la barbeta, que mire como se le cae
desencajada? iJesus, si parece que nos hace una mueca!

DONA MONCHA

iPobre tia!

BENITA LA COSTURERA

Luego que le hayamos vestido el habito le pondremos un salero sobre la
barriguina.

DONA MONCHA

?Para que eso?

BENITA LA COSTURERA

Siempre contiene esta hidropesia de la muerte. Mire como tiene las
piernas, Dona Monchina.

DONA MONCHA

No la laves mas.

BENITA LA COSTURERA

iSi se ha ciscado toda! ?Quiere que vaya asi a la presencia de Dios? iY
que cuerpo blancoi iCuantas mozas quisieran este pecho de paloma!

DONA MONCHA

Dejala... Yo le vestire el habito.


_Seria y brusca, coge la mortaja y se acerca, apartando a Benita la
Costurera. Con un brazo quiere incorporar a la muerta, y aquellas manos
frias, cruzadas sobre el pecho, se desenredan torpes y caen flojas a lo
largo del cuerpo, en tanto que la cabeza ya rueda sobre los hombros, ya
se hunde en el pecho_.

BENITA LA COSTURERA

Yo le ayudare, Dona Monchina. Apartese.

DONA MONCHA

Corta la mortaja por detras. Es lo mejor.

BENITA LA COSTURERA

No sera preciso... Dejeme a mi. Apartese.

MONCHA

iAcabemos, que ya no puedo mas! iCortala!

BENITA LA COSTURERA

iY no es un dolor, Dona Monchina!

DONA MONCHA

Cortala, te digo. ?Donde tienes las tijeras?

BENITA LA COSTURERA

A su gusto. iLastima de tiempo y de puntadas!


_Benita la costurera obedece con un gesto compungido, y despues,
graves y silenciosas, las dos mujeres amortajan el cuerpo de Dona
Maria_.

[Ilustracion]



JORNADA PRIMERA

ESCENA SEXTA


_Una playa de pinares: En aquella vastedad desierta, el viento y el
mar juntan sus voces en un son oscuro y terrible. La barca, con el
velamen roto, ha dado de traves en los arrecifes de la orilla, y un
marinero salta a reconocer la tierra. El patron habla desde a bordo_.

EL PATRON

Este arenal pareceme que debe ser el arenal de Las Inas. Busca a ver si
descubres el Con del Frade.

EL MARINERO

Ni aun las manos alcanzo a verme. Los pinares se me figuran los Pinares
del Rey.

EL CABALLERO

Entonces nos hallamos entre Campelos y Ricoy.

EL MARINERO

Es una playa de arena gorda.

EL PATRON

Hasta que amanezca no senalaremos adonde arribamos.

EL MARINERO

Con tal noche, era sabido. Suerte que no naufragamos.

EL CABALLERO

Suerte para nosotros, que no diran lo mismo los delfines.


_Se oye a lo lejos una campana, una de esas campanas de aldea,
familiares como la voz de las abuelas. Tane con el toque del nublado_.

EL CABALLERO

Debemos hallarnos cerca de San Lorenzo de Andras. Conozco la campana.

EL PATRON

iPues no hicimos poca deriva! Hasta que amanezca no podemos navegar, y
aun asi veremos... Habra que ir achicando agua toda la travesia.

EL CABALLERO

Os ireis solos, porque a mi se me acaba la paciencia y no espero.

EL PATRON

Pues no hay mas vivo remedio, Senor Don Juan Manuel.

EL CABALLERO

Para vosotros, que yo me voy a pie desde aqui a Flavia-Longa.

EL PATRON

?Con esta noche?

EL CABALLERO

iQue me importa la noche!

EL PATRON

Son tres leguas, cerca de cuatro.

EL CABALLERO

Tres horas de camino.

EL PATRON

Tres horas si fuera dia claro, pero con tanta oscuridad....

EL CABALLERO

Yo veo de noche como los lobos, y con tal que la avenida no se haya
llevado ninguna puente....


_Salta a tierra el Caballero. En las rafagas del viento llega la voz
de la campana, informe y deshecha por la distancia. Don Juan Manuel
procura orientarse, y guiado por aquel son, se aleja hacia los pinares
donde se queja el viento con un largo ulular_.

EL CABALLERO

Dios me ordena que me arrepienta de mis pecados... iToda una vida!
iToda una vida!... iQue lejos suena la campana, apenas se la distingue!
He sido siempre un hereje. iEl mejor amigo del Demonio!... Me habre
equivocado y no sera la campana de Andras. A estas horas habra muerto
aquella santa.... En el cielo la pobre abogara por mi ... iPor mi, que
fui su verdugo! ... Sin embargo, la queria y si vuelvo los ojos al
pasado no encuentro en mi vida otro pecado que haber hecho una martir
de mi pobre mujer ... Debi haberla ocultado que tenia otras mujeres.
Pero yo no se enganar, yo no se mentir.... iCuantos pecados! iMi alma
esta negra de ellos!.... La religion es seca como una vieja ... iComo
las canillas de una vieja! ... Tiene cara de beata y cuerpo de galga
... Como el hombre necesita muchas mujeres y le dan una sola, tiene que
buscarlas fuera. Si a mi me hubieran dado diez mujeres, habria sido
como un patriarca ... Las habria querido a todas, y a los hijos de
ellas y a los hijos de mis hijos.... Sin eso, mi vida aparece como un
gran pecado. Tengo hijos en todas estas aldeas, a quienes no he podido
dar mi nombre ... iYo mismo no puedo contarlos!.... Y los otros
bandidos, temerosos de verse sin herencia por mi amor a los bastardos,
han tratado de robarme, de matarme ... Pero yo tengo siete vidas. iTodo
lo pago con sus lagrimas aquella santa!... ?Donde estare? iYa no se oye
la campana!...


_El fragor del viento entre los pinos apaga todos los demas ruidos de
las noche: Es una marejada sorda y fiera, un son ronco y oscuro, de
cuyo seno parecen salir los relampagos. Don Juan Manuel, de tiempo en
tiempo, se detiene desorientado e intenta aprovechar aquel resplandor,
que inesperado y convulso se abre en la negrura de la noche, para
descubrir el camino. De pronto ve surgir unas canteras que semejan las
ruinas de un castillo: El eco de los truenos rueda encantado entre
ellas. Al acercarse oye ladrar un perro, y otro relampago le descubre
una hueste de mendigos que han buscado cobijo en tal paraje. Tienen la
vaguedad de un sueno aquellas figuras entrevistas a la luz del
relampago: Patriarcas haraposos, mujeres escualidas, mozos lisiados
hablan en las tinieblas, y sus voces, contrahechas por el viento, son
de una oscuridad embrujada y grotesca, saliendo de aquel roquedo que
finge ruinas de quimera, donde hubiese por carcelero un alado dragon_.

UNA VOZ

?A quien ladras, Carmelo?

OTRA VOZ

Alguien ronda.

OTRA VOZ

Sera un caminante extraviado.

OTRA VOZ

Sera algun can sin dueno.

EL CABALLERO

?Este pinar, es el Pinar del Rey?

UNA VOZ

Asi le dicen... Mas agora es de nosotros, los que aqui nos procuramos
guarida en una noche tan fiera.

EL CABALLERO

?Habra sitio para mi?

UNA VOZ

iY holgado!

EL CABALLERO

?La campana que tocaba poco hace, era la de Andras?

UNA VOZ

La campana choca de Andras.


_El Caballero se guarece con aquellos mendigos que van en caravana a
una romeria. Racimo de gusanos que se arrastra por el polvo de los
caminos y se desgrana en los mercados y feriales de las villas,
salmodiando cuitas y padrenuestros. En todos los casales los conocen, y
ellos conocen todas las puertas de caridad: Son siempre los mismos: El
Manco de Gondar; el Tullido de Celtigos; Paula la Reina, que da de
mamar a un nino; Andreina la Sorda; Dominga de Gomez; el Manco Leones;
el Senor Cidran el Morcego, y la Mujer del Morcego. Se oye muy lejos
otra campana_.

EL CABALLERO

Parece la Monja de Belvis.

EL MORCEGO

iComo la ha conocido!

LA MUJER DEL MORCEGO

Muy facil que sea de alli. Dispense la pregunta: ?Usted es de alli?

EL CABALLERO

?No me conoceis? Soy Don Juan Manuel Montenegro.

EL MORCEGO

Por muchos anos.

EL TULLIDO DE CELTIGOS

Estabamelo pareciendo.

DOMINGA DE GOMEZ

Yo, dende que hablo le conoci.

EL CABALLERO

?A que distancia estamos de Flavia-Longa?

EL MORCEGO

Cosa de una legua.

LA MUJER DEL MORCEGO

Di tambien tres, Morcego.

EL CABALLERO

La noche es tan oscura que no reconozco el camino.

EL MANCO DE GONDAR

Ya canto el cuco, y pronto amanecera Dios.

EL MANCO LEONES

Noble Caballero, aqui tiene acomodo donde estara mas resguardado del
viento y de la lluvia.

LA MUJER DEL MORCEGO

Apartate, Andreina, y deja sitio al Senor Don Juan Manuel.

ANDREINA LA SORDA

?Quien dices?

LA MUJER DEL MORCEGO

El senor de la casa grande de Flavia-Longa.

ANDREINA LA SORDA

Ayer, por el camino de Bealo, iban diciendo que la senora entregara el
alma a Dios.

LA MUJER DEL MORCEGO

iAve Maria!... Si aqui esta presente el senor.

EL CABALLERO

Voy a su entierro... Con la esperanza de verla aun con vida, acabo de
desembarcar en esa playa.

LA MUJER DEL MORCEGO

Y con vida la encontrara, senor. iMuy bien puede salir engano cuanto
cuenta Andreina!

EL MORCEGO

Como es sorda nunca esta al cabo de lo que pasa por el mundo.

DOMINGA DE GOMEZ

iY hay mucha gente divertida que le dice enganos porque luego ella los
vaya pregonando!

ANDREINA LA SORDA

El Ciego de Gondar dijome que tenia pensado llegarse a Flavia-Longa.

EL MORCEGO

Si es cuento del Ciego de Gondar, sera mentira.

ANDREINA LA SORDA

Habra reparto de limosna en la casa grande, y mas atrapara un pobre
alli que en Santa Baya. Yo tambien hago pensamiento de llegarme por
aquellas puertas, que siempre fueron de mucha caridad.

EL CABALLERO

Y seguiran siendolo. Habra limosna para todos los que lleguen a ellas.

ANDREINA LA SORDA

Lo ha dejado en una manda la difunta senora, porque sus culpas le sean
perdonadas.

EL CABALLERO

iNo son sus culpas las que necesitan perdon, son las mias! Todo el maiz
que haya en la troje se repartira entre vosotros. Es una restitucion
que os hago, ya que sois tan miserables que no sabeis recobrar lo que
debia ser vuestro. Teneis marcada el alma con el hierro de los
esclavos, y sois mendigos porque debeis serlo. El dia en que los pobres
se juntasen para quemar las siembras, para envenenar las fuentes, seria
el dia de la gran justicia... Ese dia llegara, y el sol, sol de
incendio y de sangre, tendra la faz de Dios. Las casas en llamas seran
hornos mejores para vuestra hambre que hornos de pan. iY las mujeres, y
los ninos, y los viejos, y los enfermos, gritaran entre el fuego, y
vosotros cantareis y yo tambien, porque sere yo quien os guie!
Nacisteis pobres, y no podreis rebelaros nunca contra vuestro destino.
La redencion de los humildes hemos de hacerla los que nacimos con
impetu de senores cuando se haga la luz en nuestras conciencias. iEn la
mia se hace esa luz de tempestad! Ahora, entre vosotros, me figuro que
soy vuestro hermano y que debo ir por el mundo con la mano extendida, y
como naci senor, me encuentro con mas animo de bandolero que de
mendigo, iPobres miserables, almas resignadas, hijos de esclavos, los
senores os salvaremos cuando nos hagamos cristianos!


_La hueste de mendigos se conmueve con un largo murmullo semejante al
murmullo del rezo con que pide limosna por las puertas. Cuando el rumor
se aquieta, alza su voz un mendigo gigantesco que tiene los ojos
llagados por la lepra, y en aquella voz gangosa y oscura se arrastra
como una larva la tristeza milenaria de su alma de siervo_.

EL POBRE DE SAN LAZARO

Dios Nuestro Senor nos dara en el Cielo su recompensa a todos los que
aqui pasamos trabajos. Es su ley que unos sean pobres y otros ricos.
Dios Nuestro Senor a los pobres nos manda tener paciencia para pedir la
limosna, y a los ricos les manda tener caridad, y el rico que parte su
pan trigo con el pobre, tiene el Cielo mas ganado que el pobre que lo
recibe y no lo agradece. iEs la ley de Nuestro Senor!


_El caballero se estremece. Hasta su rostro llega el aliento podre de
aquella voz gangosa, y apenas puede dominar el impulso de apartarse. A
la livida claridad del amanecer, la figura gigantesca del mendigo
leproso, se destaca en la oquedad de las canteras. El caballero siente
una emocion cristiana_.

EL CABALLERO

?Eres el pobre de San Lazaro?

EL POBRE DE SAN LAZARO

Si, senor.

EL CABALLERO

?Y tus hijos?

EL POBRE DE SAN LAZARO

Los cinco estan recogidos en el Hospital.

EL CABALLERO

?Tienen tu mismo mal?

EL POBRE DE SAN LAZARO

Si, senor... Yo, como naci labrador, no puedo estar preso en el
Hospital. Si no veo los campos y los caminos, muerome de tristeza. El
Hospital es como una carcel, y alli encerrado moriame de pena... No me
mata este mal tan triste, y matabame el no ver las eras, y los vinedos
y los castanares.

EL CABALLERO

iYa amanece!... Job, si puedes andar, ven conmigo....

EL POBRE DE SAN LAZARO

iVamos, Carmelo! Hoy encontraste ya un hueso que roer.


_Carmelo, un perro viejo y feo que dormita a los pies del leproso, se
endereza y sacude. Don Juan Manuel sale al camino, y la hueste de
mendigos se mueve tras el con un clamor de planto_.

LOS MENDIGOS

iEra Dona Maria la madre de los pobres! iNunca hubo puerta de mas
caridad! iDios Nuestro Senor la llamo para si y la tiene en el Cielo,
al lado de la Virgen Santisima! iEra la madre de los pobres!

EL CABALLERO

?Por que no caminais en silencio? iEra mi madre tambien, era todo
cuanto tenia en el mundo, y no lloro!


_La voz del viejo linajudo, desmintiendo sus palabras, se rompe en un
sollozo. La hueste de mendigos comienza a rezar un padrenuestro que
guia el Pobre de San Lazaro_.

[Ilustracion]



JORNADA SEGUNDA



JORNADA SEGUNDA

ESCENA PRIMERA


_Una sala con tribuna sobre la capilla, en la casona de Flavia-Longa.
Estan cerradas todas las ventanas, el sol mananero ilumina los
resquicios, y las rayolas del polvo tiemblan en impalpables escalas: El
olor de la cera y del incienso ha quedado flotando en la estancia. La
capilla yace desierta y oscura despues del funeral de Dona Maria. Dos
de sus hijos han entrado recatandose, en la sala_.

DON FARRUQUINO

Cierra la puerta.

DON PEDRITO

?De que se trata?

DON FARRUQUINO

Ahora lo sabras.

DON PEDRITO

iCuanto misterio!

DON FARRUQUINO

iPues si los otros llegan a enterarse!... Han olvidado las alhajas de
la capilla, y antes de que acuerden nos las vamos a repartir tu y yo.

DON PEDRITO

Habia pensado en ello, pero tiene las llaves el capellan.

DON FARRUQUINO

Por eso vamos a descolgarnos por la tribuna.

DON PEDRITO

?Y esos no sospecharan?... El Demonio me lleve si hemos conseguido
enganarlos en lo otro... La verdad es que, por mi parte, tampoco lo
pretendi. Yo me alegro de que lo sepan.

DON FARRUQUINO

Esa plata que nos hemos repartido es una miseria... ?Pero y el trigo, y
el maiz, y el centeno? Las trojes hoy estan vacias, y no hace una
semana estaban llenas, porque mi madre habia cobrado los forales de
Andras y de Coron. ?Quien la ha robado? iEllos y solo ellos!

DON PEDRITO

?Los tres?

DON FARRUQUINO

O uno solo... ?Que mas da?

DON PEDRITO

Si fuese uno solo, le obligariamos a que lo devolviese.

DON FARRUQUINO

iCreo que han sido los tres!

DON PEDRITO

iBandidos!... ?Y habra llegado mi padre?

DOS FARRUQUINO

No se.

DON PEDRITO

Hace poco he oido rumor de voces....

DON FARRUQUINO

Yo nada oi....

DON PEDRITO

Temo el momento de verme frente a frente.

DON FARRUQUINO

Yo tambien.

DON PEDRITO

?Habra llegado?

DON FARRUQUINO

Sospecho que no, porque hay demasiado silencio en la casa... Don Juan
Manuel no vendra tan sin ruido como la muerte.

DON PEDRITO

iPobre madre!... Entre todos la hemos enterrado.

DON FARRUQUINO

Buenos sepultureros estamos... ?Oye, me rompere una pierna si me dejo
caer desde la tribuna al otro lado?

DON PEDRITO

Creo que no.


_Cabalga sobre el barandal Don Farruquino y se descuelga hacia el
oscuro presbiterio de la capilla, donde aun flota el humo de la cera y
del incienso. Se balancea un momento y se deja caer_.

DON PEDRITO

Ahora voy yo.

DON FARRUQUINO

Tu me esperas arriba. Tienes que darme los brazos para que suba. Si
saltas nos quedamos sin poder salir, porque estan todas las puertas
cerradas.


_Sube las gradas del presbiterio Don Farruquino, y luego de hacer una
genuflexion ante el altar, abre el sagrario, de donde saca el copon y
la patena, que tienen en sus manos el aureo brillo de un tesoro. Con
religioso respeto los contempla, colocandose bajo la lampara_.

DON FARRUQUINO

Por fortuna, no tiene ninguna sagrada forma el copon. iDios ha hecho
que los otros bandidos perdiesen la memoria, porque hubieran entrado
aqui y todo lo hubieran profanado para venderlo!... Pedro, tu te
llevaras la lampara, que es de plata, y yo conservare los vasos
sagrados para dedicarlos al culto. Hay que salvar el sacrilegio.

DON PEDRITO

Ya arreglaremos eso... Ahora lo que cumple es esconderlo todo en el
cuarto de la criada vieja.

DON FARRUQUINO

Lo enterraremos en la bodega.

DON PEDRITO

De enterrarlo, seria mejor debajo del altar. Ahi estaba seguro...
Cuando el capellan oculto el alijo de armas para la faccion nadie dio
con el.

DON FARRUQUINO

?Y luego como lo sacabamos? Porque estas puertas se cierran para
nosotros apenas asome Don Juan Manuel.

DON PEDRITO

Lo mejor es el arca de la criada, y nadie sospechara....


_Mientras habla el primogenito, el tonsurado vuelve a subir las gradas
del presbiterio y apaga la lampara, que por fundacion debe arder noche
y dia. Helado y sobrecogido, oye en la oscuridad la voz de su hermano
que le habla con el cuerpo fuera de la tribuna y los ojos lucientes de
fiebre, como un poseido_.

DON PEDRITO

No pises sobre la sepultura de mi madre... iLadron!

DON FARRUQUINO

?Que estas diciendo?

DON PEDRITO

No pises sobre la sepultura. Esta enterrada delante del altar. No pises
sobre ella... iPuede levantarse!....

DON FARRUQUINO

iTu estas borracho, ladron!


_El primogenito recoge el cuerpo, doblado sobre el barandal de la
tribuna, y sonrie desvanecido, pasandose una mano por los ojos_.

DON PEDRITO

Es verdad, estoy borracho sin haber bebido... iOjala estuviese
borracho!... No olvides que las despabiladeras tambien son de plata.

DON FARRUQUINO

Si dejo algo seran las campanas, ladron.

DON PEDRITO

iAlabado seas!


_Don Farruquino se encarama en el retablo y despoja de su espada de
plata al tutelar de la capilla. Los ojos del tinoso Satanas rien
encarnizados bajo las plantas del Arcangel_.

DON FARRUQUINO

iDispensa, pero para eso estas encima, Glorioso San Miguel!

DON PEDRITO

Ya lo tienes estrujado como la uva, y no necesitas de la espada,
Santino Bienaventurado.


_El otro bigardo posa familiarmente una mano sobre aquella cabeza de
moro negro, que saca la lengua de sierpe al ser aplastada por las
angelicas plantas, y sonrie con la malicia del tonsurado que sabe como
todas las astucias del rebelde son juegos ante el poder de los
exorcismos. Siempre con la misma sonrisa, le arranca un cuerno_.

DON FARRUQUINO

Te quedas a media asta, Lucifer.

DON PEDRITO

?Tambien son de plata?

DON FARRUQUINO

En la duda....

DON PEDRITO

Arrancale el otro cuerno.

DON FARRUQUINO

iNo grites, ladron! El otro se lo dejo para que se defienda, ya que
cayo debajo.


_Salta al presbiterio desde la mesa del altar, y otra vez su hermano
se alza despavorido, y otra vez grita echando el cuerpo fuera de la
tribuna, con los ojos ardidos y visionarios_.

DON PEDRITO

iNo pises sobre la sepultura!... iQue se levanta!... iQue se
levanta!....

DON FARRUQUINO

iTu quieres asustarme, gran ladron!

DON PEDRITO

Le has puesto el pie sobre el pecho. Yo la vi levantarse en la caja,
con las dos manos apretadas sobre el corazon, y lo tiene lleno de
espadas como la Virgen de los Dolores. Tambien son de plata,
Farruquino. iNo las dejes! iNo las dejes! iNo las dejes!

DON FARRUQUINO

iLadron, calla, que me estas asustando! iSi se me han puesto los pelos
de punta! iCallaras, ladron!

DON PEDRITO

?Que fue?... ?Por que has apagado la lampara si en la oscuridad los
ojos estan llenos de luces?

DON FARRUQUINO

Cierralos y no hables, que son desvarios del vino.

DON PEDRITO

iApenas lo cate!....

DON FARRUQUINO

Entonces son burlas del amigo a quien hemos dejado sin un cuerno.

DON PEDRITO

Devuelveselo, Farruquino.

DON FARRUQUINO

iUna higa! Bastara con que reces un Credo.

DON PEDRITO

Me parecio ver la sombra de mi madre y hasta entender su voz. iNo pises
sobre la sepultura, porque se levanta, Farruquino!

DON FARRUQUINO

iEstas loco!

DON PEDRITO

?Que le dolera mas, sentir las espadas clavadas en el corazon o el
arrancarselas? iSon siete, y no cabe mentir!... iSon siete, como las
espadas de la Virgen!... Siete de espadas, te jugare, Farruquino, y
tambien el as, la espadona de San Miguel... Todo lo guardas en la
sepultura... Es mejor que el arca de Andreina.

DON FARRUQUINO

iTu quieres asustarme, y voy a abrirte la cabeza, ladron!


_Se vuelve buscando en la sombra del retablo algo que arrojar a su
hermano para ahuyentarle de la tribuna, y alcanza el perro clavado en
las andas de San Roque. Don Pedrito recibe el golpe en mitad de la
frente, y con el rostro atravesado por un hilo de sangre se pone en
pie, palido y sereno_.

DON PEDRITO

iHermano, yo nada quiero de toda esa plata! Llega te dare los brazos
para que subas. Pero vuelve a encender la lampara y dejalo todo como
estaba. A San Miguel dale la espada y su cuerno a Satanas.

DON FARRUQUINO

iUn rayo te parta!

DON PEDRITO

Hermano, sal de ese pozo negro. Llega, y te dare los brazos. Pero no
pises sobre la sepultura. iQue se levanta!... iQue se levanta!... iQue
se levanta!....


_Sale de la estancia andando hacia atras. Despavorido bajo a la
cuadra, donde tiene su caballo, le puso la silla y se lanzo al camino,
aquel camino aldeano de verdes orillas, que cruza por delante de la
casona hidalga. Uno de esos caminos humildes, que guian a todas
partes_.

[Ilustracion]



JORNADA SEGUNDA

ESCENA SEGUNDA


_Un poco mas adelante, siguiendo por aquel camino humilde de verdes
orillas, un paraje de alamos y de agua. El primogenito encuentra a su
padre, que viene a pie entre la hueste de mendigos, y refrena el
caballo haciendose a un lado para dejar paso a todos. Don Juan Manuel
no le reconoce hasta cruzar por su lado. Entonces le mira con altivez,
pero sin colera, desenganado, desdenoso, triste_.

EL CABALLERO

iAh!... Eres tu, bandido.

DON PEDRITO

iYo soy!

EL CABALLERO

Al fin nos encontramos. ?Te han dicho que tienes mi maldicion?

DON PEDRITO

Si, senor.

EL CABALLERO

?Y no te importa?

DON PEDRITO

No, senor.

EL CABALLERO

La verdad es que una maldicion no mata ni espanta.


_El caballero se coge la barba estremecida por la risa, una risa
extrana, de viejo loco, desenganado y burlon. Don Pedrito requiere las
riendas_.

DON PEDRITO

iDejeme pasar, padre!

EL CABALLERO

Antes diras por que no te importa mi maldicion. ?Te hace reir?

DON PEDRITO

No me hace reir....

EL CABALLERO

Pues a mi me hace llorar de risa verme lanzando excomuniones como el
Papa.

DON PEDRITO

iDeje paso, senor!

EL CABALLERO

A un hijo tan bandido como tu no se le maldice, se le abre la cabeza.

DON PEDRITO

Yo no soy su hijo, Don Juan Manuel.


_El Caballero aferra con una mano las riendas, mientras con la otra
enarbola el baston. El primogenito, doblandose sobre el borren y
corriendo espuelas encabrita el caballo, y el padre, sin soltar el
rendaje, le apalea_.

EL CABALLERO

A un hijo tan bandido se le abre la cabeza. iSe le mata! iSe le
entierra!

DON PEDRITO

iNo me encienda la sangre, que si me vuelvo lobo, lo como!

EL CABALLERO

Apeate del caballo, y veras quien tiene mas fieros dientes.
DON PEDRITO

iNo me tiente, senor!

EL CABALLERO

iApeate, para que sepas quien es el lobo!


_Tremulo, con los ojos ardientes, salta a tierra el primogenito y va
contra su padre, que le espera en medio del camino con el baston
enarbolado. Detras se extiende la hueste de mendigos, que tiemblan de
miedo y de frio bajo sus harapos, al intentar interponerse_.

EL POBRE DE SAN LAZARO

Senor Don Pedrito, considere que es su padre, y que le ha dado la vida,
y que puede quitarsela. iEl padre es como el Dios del Cielo!

EL MANCO LEONES

Muestre su noble sangre volviendose atras por el camino que traia,
joven caballero.

DOMINGA DE GOMEZ

Con un padre no hay que tener valentia.

EL POBRE DE SAN LAZARO

Un padre nos da disciplinazos, y cuando corra la sangre hemos de
besarle las manos.

DOMINGA DE GOMEZ

Quisiera yo, cuitada de mi, ver alzarse a mi padre de la cueva, aunque
fuera para arrastrarme de los cabellos, que no tengo.


_Don Pedrito queda un momento suspenso en medio del camino, y siempre
tremulo, mira como su caballo se huye al galope por una siembra,
pisandose las bridas_.


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